Estilos literarios de Mark Twain en la literatura norteamericana y de Salarrué en la literatura salvadoreña

Investigadora: Griselda Elizabeth Chica Argueta


Resumen

Estilo literario es el elemento que describe las formas en las que un autor usa las palabras, estructura las oraciones, emplea el lenguaje figurado y el orden de las frases; todo este conjunto establece el modo, las imágenes y el significado en el documento literario. El estilo literario de Mark Twain y Salarrué identifica elementos literarios enmarcados a través de cinco categorías de figuras literarias, como los tropos, metaplasmos, figuras de omisión, figuras de repetición, figuras de orden inusual y figuras de pensamiento; a fin de comparar y contrastar sus estilos literarios. Para ello, fue necesario desarrollar un análisis de contenido a partir de la muestra de dos obras literarias tomadas de cada autor.

Sus obras destacan el colorido y el regionalismo enfocado en los personajes, dialectos, costumbres y otras características específicas de una región. Además, el ámbito geográfico enfatiza la naturaleza y, los personajes del distrito; su narrador es típicamente un observador educado, sus argumentos se relacionan con su comunidad, sus temas reflejan antipatía y nostalgia, el uso muy frecuente de dialectos, las descripciones, y el empleo de historias. Pero el aspecto más refrescante de ambos estilos literarios es lo concerniente a su coloquialismo y la obsesión por su uso.

Palabras clave: estilo literario de Mark Twain, estilo literario de Salarrué, coloquialismo, costumbrismo, regionalismo.

Introducción

El estudio comparativo entre el estilo literario de Mark Twain permitió la comprensión de aspectos transculturales que unen el abismo entre la cultura norteamericana y la salvadoreña. El estudio de la literatura ayuda a expandir la visión del mundo acerca de la literatura foránea, y por lo tanto de las culturas. Este estudio comparativo permitió aclarar, explicar y evaluar los estilos literarios de Mark Twain y Salarrué a través de una reflexión acerca de aspectos culturales, que además aumentan la habilidad de pensar y analizar aspectos relacionados a la literatura.

La literatura norteamericana inició con la transmisión de historias orales que se transferían de generación en generación, esta época es conocida como el periodo colonial (1776). Los orígenes democráticos y la revolución produjeron la primera generación de escritores (1776-1820). Con el advenimiento del realismo (1860-1914) se da la abolición de la esclavitud y aparecen dos corrientes principales en la literatura norteamericana en el siglo XIX. Mark Twain emerge con su popular humor de la frontera y su colorido local o regionalista.

La literatura latinoamericana inicia con el periodo Colonial, con los exploradores, soldados y misioneros que participaron en la conquista. Esto incluye las cartas de Cristóbal Colón y Hernán Cortez. Para el siglo XIX emerge el nacionalismo y el romanticismo y surgen los escritores de prosa y poesía con ideas de revolución e independencia. A inicios del siglo XX, la poesía fue influenciada por muchas tendencias y movimientos. Se escribía sobre problemas sociales y se producía una verdadera literatura internacional. Un representante de la literatura salvadoreña para ese periodo fue Salvador Salazar Arrué, mejor conocido como Salarrué.

A pesar de las diferencias encontradas entre los personajes, las situaciones sociales, y las culturas que influenciaron a estos dos escritores, existe una remarcable similitud en cuanto a su forma de escribir literatura. Con estilo simple y relacionado con su visión del mundo, ambos autores adoptaron el regionalismo o costumbrismo en su narración de Las Aventuras de Tom Sawyer, Las Aventuras de Hucklebery Finn, de Mark Twain; Cuentos de Barro y Cuentos de Cipotes, de Salarrué.

Materiales y método

En cuanto a las obras literarias escritas por Mark Twain existen un total de 38. A Salarrué se le han reconocido 12 obras. Para el análisis fue necesario seleccionar dos de las obras más reconocidas en el mundo de la literatura. Para las muestras se aplicó el muestreo probabilístico no aleatorio, el cual permitió seleccionar las muestras conforme a un propósito específico. Las técnicas de recolección de datos fueron tres: entrevista, método de análisis estilístico y análisis de contenido. Se codificaron los datos por medio de unidades que permitieron establecer una separación creada por el mismo autor en sus palabras, oraciones y párrafos.

Esta codificación se relacionó con cinco categorías de figuras literarias: tropos, metaplasmos, figuras de omisión, figuras de repetición, figuras de orden inusual y figuras de pensamiento. Cada una de estas figuras tiene sus propias sub-categorías, lo cuál permitió la extensión del análisis.

Después de haber estudiado los datos obtenidos por medio de las técnicas descritas, se sometieron los resultados a un proceso de triangulación de datos para establecer la validez de los resultados a fin de conocer si éstos podían considerarse verdaderos o certeros. El tipo de triangulación aplicada permitió incluir un número comparable de muestras y la conducción de entrevistas abiertas para buscar resultados que estuvieran de acuerdo con todos los grupos.

La triangulación ante señalada permitió la comparación entre los resultados obtenidos de las obras analizadas de Mark Twain y Salarrué. Para comprender la gráfica que explica el cruce de los datos de las obras, se codificaron con sus siglas en inglés, de la siguiente manera Las Aventuras de Huckleberry Finn (TAHF), Cuentos de Barro (TOM), Las Aventuras de Tom Sawyer (TATS), Cuentos de Cipotes (TOC).

Resultados

Los resultados determinaron que los metaplasmos en TAHF se usan en un 49%, TOM tiene una frecuencia de 41%, TATS un 75% y TOC cuenta con un 95%. Esto indica que se mantienen en el mismo rango de frecuencia y que ambos escritores tienen una afinidad en el uso de metaplasmos. En cuanto a los tropos, TAHF, alcanzó un 41%; TOM, mantiene el 38%; TATS, 20% y TOC, un bajo 5%. En las tres primeras obras se ve una similitud en cuanto al uso de tropos; sin embargo existe una falta de uso de tropos en esta última. Las Figuras de Omisión, se usan en TAHF, en un 4%; TOM, 0%; TATS, 2%; TOC, 0%. Su afición por estas figuras es muy similar. En las Figuras de Repetición de palabras, TAHF tiene una frecuencia de 3%; TOM, 1%; TATS, 2%; TOC, 0%. Esto se interpreta como una similitud e igual frecuencia en su falta de inclinación por el uso de estas figuras. Las Figuras de Repetición de clausulas e ideas no han sido aplicadas en ningún escrito literario. Las Figuras de Orden Inusual se encontraron solamente en TAHF con un 2% de uso, el resto no utiliza estas figuras. Las Figuras de Pensamiento se encuentran en TAHF en un 1%; TOM, 20%; TATS, 1%; TOC, 0%. Esto indica que Salarrué utilizó estas figuras en una de sus obras, pero con una frecuencia no tan alta y que por lo tanto no era su inclinación, sino que al contrario, prefirió el uso de un lenguaje más realista y original.

Tales resultados determinan que Mark Twain y Salarrué pertenecieron a la misma escuela literaria por las características encontradas en sus obras en relación a su estilo literario regionalista. Se encontró que la variedades no son formas normales de hablar y que esto no parece un “error”, sino un cambio intencional. Fuente: Elaboración propia. Discusión No es posible la traducción de los coloquialismos usados en los idiomas de ambos autores debido a que no existe un equivalente para tales significados dialécticos. Los metaplasmos tienen una frecuencia similar en las cuatro obras. Por ejemplo en la pronunciación de /-th/ como /f/. El cambio de un sonido consonántico a otro como en “jumaban”. Cambio que se expresa en la doble negatividad en oraciones y frases, la omisión del verbo “to be” (ser o estar) en los escritos de Twain, la ausencia del tiempo de los verbos y, la repetición del sujeto para hacer énfasis. Por todo ello, el estilo literario de Mark Twain y el de Salarrué se reconocen como estilos regionalistas. El aspecto que más se destaca en ellos, es el uso de un lenguaje coloquial en una excesiva diversidad, de lo cual se infiere que ambos escritores se obsesionaron con el mismo. Ambos desarrollaron un estilo que les permitió explorar costumbres y paisajes de sus propias regiones. Bibliografía 1. Arrué SS. Cuentos de Barro. El Salvador, 1934. 2. Arrué SS. Cuentos de Cipotes. El Salvador, 1961. 3. Clemens, Samuel L. Las Aventuras de Tom Sawyer. Estados Unidos, 1876. 4. Clemens, Samuel L. Las Aventuras de Huckleberry Finn. Estados Unidos, 1884. Sorenson, Sharon. How to Write Research Papers. THOMSON ARCO. Tercera Edición, Canada, 2000.

 

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